- 3.145 mejoramientos de vivienda avanzan en ocho municipios del departamento, con una inversión estimada de $63.000 millones, entre obras terminadas y nuevas soluciones proyectadas.
- Tres acueductos en María la Baja, Magangué y San Jacinto del Cauca avanzan hacia su culminación para beneficiar a 6.540 habitantes, con una inversión de $17.377 millones.
- Durante la segunda jornada de ‘El Milagro de las Regiones’, liderada por el presidente Abelardo De La Espriella, también se destrabó un proyecto de vivienda rural de $9.859 millones para beneficiar a 149 familias.
El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, avanza en la ejecución de soluciones de vivienda, agua potable y saneamiento básico para las familias de Bolívar, en proyectos que presentaban dificultades para su ejecución.
En materia de vivienda, ya fueron terminados 504 mejoramientos en ocho municipios, con una inversión estimada de $10.000 millones. Adicionalmente, el Ministerio proyecta culminar 2.641 mejoramientos de vivienda a septiembre de 2027, con una inversión cercana a los $53.000 millones.
Como parte de esta gestión, también fue destrabado un proyecto de vivienda rural en los municipios de Córdoba y San Jacinto, que representa una inversión de $9.859 millones y beneficiará a 149 familias. El proyecto contempla la construcción de 76 viviendas nuevas y 73 mejoramientos de vivienda.
Durante la jornada, el Gobierno nacional hizo un llamado a las administraciones municipales para acelerar la solución de los trámites y requisitos que actualmente retrasan la ejecución de los proyectos.
“No podemos perder seis meses mandándonos oficios entre entidades cuando hay un problema de suelo, titulación, licencias, estudios o servicios públicos. Hay que levantar la mano, decir dónde está el problema y sentar a todos los actores en una mesa, con una fecha límite para resolverlo”, fue la instrucción impartida durante la jornada por el presidente Abelardo De La Espriella.
Agua potable y saneamiento: obras que deben terminarse
El agua potable continúa siendo una prioridad para el departamento. En este sentido, el Gobierno nacional trabaja para llevar a término tres proyectos de acueducto en María la Baja, Magangué y San Jacinto del Cauca, con una inversión de $17.377 millones que beneficiará a 6.540 habitantes.
Se trata de obras que ya iniciaron y que deben convertirse en soluciones efectivas para las comunidades. Por ello, la instrucción es clara: destrabar, acelerar y terminar los proyectos que permanecen pendientes, señaló el presidente Abelardo De La Espriella.
En San Pablo, se encuentra suspendido un proyecto de agua por $7.853 millones, que representa una solución para 452 viviendas y cerca de 2.650 habitantes. Para superar las dificultades que han impedido su avance, el Gobierno nacional anunció la reformulación del proyecto y reiteró su disposición para acompañar al municipio hasta lograr su ejecución.
Otro de los proyectos priorizados se encuentra en Magangué, donde una obra de aseo por $4.645 millones, financiada a través del Convenio 845 de 2024, registra actualmente un avance del 0 %. El proyecto tiene un alcance estimado de 43.478 habitantes.
“No podemos volver a sentarnos dentro de seis meses y encontrar que ese proyecto sigue diciendo 0 % de avance. Esta obra tiene que convertirse en una realidad para las comunidades de Magangué. Vamos a acompañar directamente a la administración municipal para superar los requerimientos técnicos y administrativos que han impedido la reformulación del proyecto”, puntualizó el mandatario.
Finalmente, en Barranco de Loba, el Gobierno nacional identificó una situación que requiere atención inmediata: una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) y un sistema de alcantarillado que cuentan con el 100 % de la obra física ejecutada, después de una inversión cercana a los $40.000 millones, pero que aún no prestan servicio por falta de conexión eléctrica.
Para poner esta infraestructura en funcionamiento y beneficiar a 9.432 habitantes, se adelantará la gestión correspondiente con Afinia, con el propósito de resolver el último requisito pendiente y garantizar que la obra cumpla su función para la comunidad.
El Gobierno nacional reiteró que su prioridad es que las inversiones lleguen efectivamente a las familias y que las obras no permanezcan detenidas por trámites o dificultades administrativas. En Bolívar, la instrucción es avanzar con soluciones concretas en vivienda, agua potable y saneamiento básico, mediante la articulación entre la Nación, los municipios y las entidades responsables.

