- La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres lideró la Primera Mesa Territorial de Articulación con los alcaldes de los municipios afectados por el frente frío.
- A través del Plan de Gestión de Hábitat se identificaron las acciones prioritarias en infraestructura, vivienda, saneamiento básico, gestión del riesgo y reactivación productiva para avanzar en la recuperación de los territorios afectados.
Durante tres días, el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio participó en la Primera Mesa Territorial de Articulación liderada por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), un espacio en el que el Gobierno nacional, junto con los alcaldes y equipos técnicos de los municipios afectados por el frente frío en Córdoba, avanzó en la definición del Plan de Recuperación Temprana,
Esta estrategia orientada a coordinar acciones e inversiones para atender las afectaciones ocasionadas por las inundaciones y acelerar la recuperación de los territorios se logra a partir de un trabajo mancomunado donde se están construyendo las rutas para articular cinco líneas de acción:
- Apuestas en materia de infraestructura vial.
- Soluciones productivas de carácter agropecuario
- Cualificación de las condiciones de gestión del riesgo
- Soluciones ligadas al saneamiento básico
- Construcción de planes que permitan la reconstrucción y mejoramiento de las viviendas afectadas.
Esta articulación es posible gracias al Plan de Gestión del Hábitat, una herramienta de planeación, gestión y financiación creada por el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio en el marco del Decreto 1470 de 2024 de Barrios y Veredas de Paz. A partir de un diagnóstico construido con las comunidades, este instrumento permite que los territorios identifiquen sus necesidades y planifiquen soluciones integrales para mejorar las condiciones de su hábitat.
El mayor beneficio del Plan de Gestión de Hábitat es ser el instrumento técnico-social que aterriza la política en acciones concretas, ordena la inversión al evitar intervenciones fragmentadas y garantiza la sostenibilidad en el tiempo. En otras palabras, permite que las entidades nacionales trabajen de manera coordinada con los gobiernos locales para optimizar recursos, acelerar la ejecución de proyectos y garantizar soluciones más completas y sostenibles para las comunidades.
“Es necesario que mantengamos este instrumento de coordinación municipio por municipio porque un tema de frente frío se atiende de manera coordinada con los diferentes sectores para reconocer y para mejorar la calidad de vida de las familias, recuperar sus medios de vida y, sobre todo, lograr hábitats seguros”, resaltó el arquitecto Ricardo Ramírez Borbón, asesor del Despacho para la atención del Frente Frío.
Con esta articulación institucional, el Gobierno nacional avanza en la construcción de respuestas integrales que permitan a Córdoba superar las afectaciones ocasionadas por las inundaciones y fortalecer la resiliencia de sus territorios frente al riesgo y a la variabilidad climática.

